Clima y viajes
Tu viaje tiene una huella — y está bien, si te haces cargo
El turismo representa cerca del 8% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero, y los vuelos suelen ser la mayor parte de la huella de un viajero. Un solo vuelo de ida y vuelta de larga distancia a Lima puede emitir más CO₂ del que muchas personas producen en meses de vida cotidiana.
La respuesta no es dejar de explorar el mundo — el viaje financia conservación, cultura y comunidades. La respuesta es viajar con conciencia: volar menos cuando se pueda, elegir opciones de menor impacto en tierra, y compensar lo que quede financiando remoción real de carbono, como bosques en crecimiento.
Los árboles siguen siendo una de las tecnologías de captura de carbono más efectivas de la Tierra. Un bosque tropical en crecimiento extrae CO₂ de la atmósfera todos los días, mientras enfría el aire, sujeta el suelo y alberga fauna — beneficios que ninguna máquina puede igualar.